30 September 2026
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Por qué el pensamiento crítico libera el potencial de la IA

Por qué el pensamiento crítico libera el potencial de la IA - How critical thinking unlocks the power of AI Por qué el pensamiento crítico libera el potencial de la IA - How critical thinking unlocks the power of AI

En una era impulsada por la tecnología, en la que cuanto más rápido, mejor, la IA se presenta como el atajo definitivo. Pero, en el aula, la rapidez rara vez es lo importante. Una calculadora puede resolver un problema de matemáticas al instante, pero eso no ayuda a los niños a aprender a encontrar la respuesta por sí mismos. Por eso, cuando la IA irrumpió en escena, quisimos entender cómo podía utilizarse de la forma más eficaz para el aprendizaje. Nuestra respuesta se basó en dos años de investigación a escala mundial sobre la mejor manera de desarrollar las habilidades de pensamiento de los niños.

La respuesta fue clara: en las aulas, más rápido no siempre es mejor. Los niños necesitan pensar por sí mismos antes de recurrir a la IA.

En colaboración con el Boston College, una de las principales instituciones de investigación educativa del mundo, nuestro estudio global hizo un seguimiento de más de 12 000 alumnos de Nord Anglia en 20 países. Demostró que enseñar a los niños a pensar por sí mismos y a entenderse como estudiantes aporta beneficios claros y tangibles: la colaboración mejora un 72 %, la curiosidad un 70 % y el pensamiento crítico un 68 %.

También surgieron rápidamente otros grandes beneficios para los alumnos y sus familias. En los colegios que participaron en la investigación, el profesorado se mostró más implicado y permaneció más tiempo en sus puestos, y las familias valoraron nuestros colegios aún más positivamente que antes. Un auténtico caso en el que se gana de todas todas.

 

Nuestro enfoque sobre la IA en el aprendizaje

Nuestra investigación demuestra por qué en nuestros colegios enseñamos a los niños a pensar por sí mismos antes de recurrir a la IA. Situamos la curiosidad, la creatividad, el pensamiento crítico y la compasión en el centro de la enseñanza y el aprendizaje en nuestros 90 colegios de 37 países.

 

Enseñamos a nuestro alumnado la «alfabetización en IA» —el «qué, cómo, por qué y cuándo» del uso de herramientas de IA— para favorecer tanto su aprendizaje como su dominio de la tecnología. Creemos que la IA es una potente herramienta de aprendizaje cuando se combina con un pensamiento crítico e independiente.

 

Nuestro enfoque, en constante evolución y basado en la investigación, desarrolla habilidades para el futuro y prepara a nuestro alumnado para incorporarse al mundo laboral con mayor confianza.

 

Construir la mejor base

Liam Cullinan, hasta hace poco director del Nord Anglia International School Abu Dhabi y ahora responsable global de admisiones de Nord Anglia, afirma que, si bien las familias esperan los excelentes resultados académicos que ofrecen nuestros colegios, cada vez quieren entender mejor qué implicaciones tiene la IA para el desarrollo de sus hijos.

Su respuesta es que los primeros años de la infancia son demasiado importantes como para llenarlos simplemente con un torrente de contenido procedente de las pantallas. «En Nord Anglia, celebramos y valoramos la infancia. Proporcionamos un entorno que fomenta las mentes curiosas».

Los primeros años de escolarización, afirma Cullinan, son fundamentales para fomentar la curiosidad y la creatividad, junto con el pensamiento crítico y la compasión, habilidades que acompañarán a los niños durante toda su vida. Por eso, en nuestras aulas se exponen en las paredes trabajos escritos a mano, la biblioteca ocupa un lugar central en el colegio y los niños practican el cálculo mental, todo ello para fomentar su pensamiento y su conexión con la vida real.

Todo ello crea una base fundamental. «Enseñamos a nuestros niños a plantearse las preguntas adecuadas sobre lo que puede hacer la IA para hacer del mundo un lugar mejor para ellos y para los demás», afirma. «Queremos que los jóvenes tengan la empatía y la capacidad de análisis para comprender tanto los riesgos como las oportunidades que encierra la IA».

 

Por qué enseñamos pensamiento crítico para un mundo con IA

En los primeros años de la educación, nuestros colegios adoptan deliberadamente un enfoque prudente respecto al uso de dispositivos personales y pantallas, dando prioridad al juego y la exploración. A partir de los cursos intermedios, las pantallas y la IA se utilizan cuando aportan un beneficio claro.

«Cuando primero piensas y después usas la IA, esta puede ayudarte a mejorar tu forma de pensar», afirma Emily Murphy, directora de Investigación Educativa. «Cuando primero utilizas la IA y después piensas, esta te limita».

En todos nuestros colegios, el profesorado fomenta hábitos de pensamiento crítico mediante sencillas «rutinas de pensamiento». Una de ellas consta de solo cinco palabras: «¿Qué te hace decir eso?». Ya sea al describir un cuadro a los seis años o al proponer una solución de diseño a los 16, se anima al alumnado a explicar su razonamiento, no simplemente a dar una respuesta.

El alumnado también reflexiona sobre cómo aprende y registra sus ideas en un portafolio en línea que el profesorado puede leer y al que puede responder. Se han añadido más de 500 000 reflexiones, y el 85 % del alumnado afirma comprender mejor sus puntos fuertes en el aprendizaje. El programa combina rutinas de pensamiento desarrolladas con el Boston College y métodos de investigación del Project Zero, de la Harvard Graduate School of Education.

Estos hábitos adquieren especial importancia cuando el alumnado empieza a utilizar la IA. Por ejemplo, gracias a nuestra colaboración global con el MIT, el alumnado que diseñaba un robot inspirado en la biología animal utilizó la IA para evaluar las ventajas y desventajas de los materiales naturales antes de apagarla y confiar en su propio criterio para finalizar sus diseños.

El alumnado de Year 4 de nuestro colegio H-FARM International School adoptó un enfoque similar al crear un museo virtual inspirado en el Guggenheim. Tras investigar sobre arte e historia y crear una experiencia 3D, utilizaron la IA para perfeccionar la forma de presentar su trabajo, sin dejar de asumir la responsabilidad sobre la historia que querían contar.

También funciona de otras maneras.

Una nueva investigación de Nord Anglia está explorando cómo los tutores de IA pueden acelerar el aprendizaje del alumnado. La tecnología puede ayudar al alumnado extranjero a comprender mejor el inglés y el vocabulario utilizado en las clases, al tiempo que ofrece un mayor reto para quienes han superado el plan de estudios. El proyecto también está ayudando al profesorado a personalizar el aprendizaje para cada alumno. La IA proporciona información, pero es el profesorado quien decide cuál es la mejor manera de utilizarla en el aula.

«Enseñar es más divertido cuando los niños participan activamente, hacen preguntas y desarrollan las ideas de los demás», dice Murphy, que también fue profesora. Y son precisamente esos hábitos los que ayudan al alumnado a aprender a pensar por sí mismo.

Enseñar habilidades de pensamiento crítico ayuda a desarrollar la confianza de los niños en su propio razonamiento y juicio. Y esto, a su vez, anima a los niños a cuestionar las respuestas de la IA, que pueden parecer seguras pero ser superficiales.

 

Habilidades que el mundo demanda

Cuando nuestro alumnado se incorpora al mundo laboral, su capacidad para aplicar el pensamiento crítico tanto a la forma en que utiliza la IA como a la manera en que aborda otras tareas complejas le confiere una ventaja significativa.

En un informe reciente, el Foro Económico Mundial situó el pensamiento crítico a la cabeza de las habilidades más valoradas por los empleadores y clasificó la IA y el big data como las habilidades que más rápido están creciendo. El Banco Mundial sostiene que, a medida que la tecnología absorbe las tareas rutinarias, los trabajadores más valiosos son aquellos que cuentan tanto con habilidades humanas como digitales. Tienen suficiente dominio de la IA para usarla correctamente y una base lo bastante sólida para conocer sus límites.

Todas las conversaciones que Liam Cullinan mantiene con las familias sobre la IA acaban con la misma pregunta: «¿Cómo enseñan a mi hijo a pensar por sí mismo?». La respuesta está en todo lo que hacemos: un uso cuidadoso del tiempo de pantalla; el aprendizaje a través del juego; el desarrollo del pensamiento crítico antes de recurrir a la IA; y la reflexión periódica. Años de pequeñas decisiones tomadas en un orden deliberado, todas ellas basadas en la investigación.

El ritmo del cambio tecnológico nunca se ralentizará. La IA se convertirá en algo habitual y es probable que le sigan herramientas nuevas y aún más capaces.

En los próximos años, los adultos que prosperen serán aquellos que confíen en sus propias habilidades, se sientan cómodos aprendiendo a utilizar cualquier tecnología que se les ofrezca y la usen sin depender de ella. En nuestros colegios, creemos que desarrollar esas habilidades es una de las cosas más importantes que podemos hacer para garantizar todos los beneficios de la infancia.