Safeguarding in schools and the future of child protection - Safeguarding in schools and the future of child protection
escrito por
Nord Anglia
27 abril, 2026

En conversación con Sir Peter Wanless: Protección infantil en las escuelas y el futuro de la protección infantil

Safeguarding in schools and the future of child protection - Safeguarding in schools and the future of child protection
Sir Peter Wanless fue director general (CEO) de 2013 a 2014 de la National Society for the Prevention of Cruelty to Children (NSPCC), una organización benéfica del Reino Unido. La NSPCC, que suele recaudar unos 125 millones de libras al año, tiene unos 1500 trabajadores en todo el Reino Unido y 8000 voluntarios. Por medio de la Childline, una línea telefónica de ayuda las 24 horas, 7 días a la semana, para cualquier menor que tenga preocupaciones o problemas, la NSPCC celebra unas 200 000 sesiones personales de ayuda al año y aloja multitud de recursos web. 

Además de aumentar la concienciación acerca del abuso de menores y las negligencias, y de hacer campaña a favor de la Ley de Seguridad en Internet (Online Safety Act) de 2023, Peter ha supervisado la expansión de Speak Out Stay Safe, un servicio de ayuda para jóvenes de primaria que informa acerca de la naturaleza de los abusos y las negligencias, y de qué hacer en caso de tener alguna inquietud o problemas. Más del 90 % de los centros educativos del Reino Unido han optado por acceder al servicio. 

Peter fue nombrado Asesor Independiente de Protección de Nord Anglia Education en enero de 2025. Responde ante el Consejo Asesor de Educación que preside Lord David Puttnam.

¿De qué está más orgulloso de su época como director de la NSPCC?

Estoy muy orgulloso de haber concienciado públicamente acerca de la protección, el abuso de menores y las negligencias, y de haber aumentado el conocimiento y aclarado la naturaleza, el alcance y la prevalencia de estos asuntos. 

Me enorgullece haber liderado esta campaña que hará que mundo en línea sea igual de seguro para los niños que el real. No creemos que los niños tengan que dejar de vivir sus vidas, ya que tienen derecho a disfrutar de los beneficios de la infancia, existan o no riesgos asociados a ella. Lideramos la campaña a favor de la Ley de Seguridad en Internet del Reino Unido, que impone obligaciones legales a quienes diseñan productos y servicios digitales, para cumplir con nuestro deber de proteger a los jóvenes que los usen.  Por último, hemos trabajado para estar presentes en casi todos los centros educativos del Reino Unido para que más organizaciones, jóvenes y familias aprendan, de una forma adecuada para su edad, cómo mantenerse seguros frente a los abusos de una manera natural y directa.

Vamos a hablar sobre la protección en los centros educativos y, para ello, creo que debemos empezar por lo obvio: ¿por qué es tan importante la protección?

Creo que un niño seguro y feliz es un niño preparado que es capaz de aprender y crecer. Ofrecer a los menores un entorno físico y psicológico en el que prime la seguridad y el bienestar es bueno de por sí, pero también es perfecto para ayudarles a aprender los unos de los otros y a prosperar para alcanzar todo su potencial. Tener seguridad y bienestar es una condición previa necesaria para lograr cualquier otro fin.

¿Qué cambios cree que habrá en materia de protección y a qué retos más importantes cree que se enfrentan actualmente los centros educativos?

Creo que cada vez se presta más atención a la protección porque la gente ha visto que muchos niños han pasado por cosas horribles. Eso nos ha llevado a elaborar normas, procedimientos y prácticas que conllevan ciertas obligaciones que debemos cumplir. Desde el punto de vista jurídico, el cumplimiento de la norma es fundamental y la existencia de unas normas y profesionales dedicados a este aspecto genera, sin duda, tranquilidad. 

Sin embargo, si nos limitamos a cumplir la norma podríamos olvidar lo importante que es vivir en una cultura de la protección sana. Lo que realmente determina la seguridad de un entorno son las experiencias reales y lo que piensan los jóvenes, así como mantener unas relaciones sanas con el personal y los adultos que trabajan en los centros educativos. 

Pero es un gran reto. ¿Cómo se puede evaluar y valorar esa cultura? ¿Cómo podemos comprender a los demás, hablar con otras personas y reflexionar acerca de cómo mantener unas relaciones sanas y felices, tanto dentro como fuera del centro educativo? Si nos aseguramos de cumplir nuestras obligaciones legales, la gente se sentirá segura y tranquila.